{"id":475,"date":"2020-04-24T10:00:47","date_gmt":"2020-04-24T15:00:47","guid":{"rendered":"https:\/\/vidasenprosa.com\/?p=475"},"modified":"2020-04-24T12:21:18","modified_gmt":"2020-04-24T17:21:18","slug":"las-escorias-del-pasado-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/las-escorias-del-pasado-parte-ii\/","title":{"rendered":"Las escorias del pasado (Parte II)"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Mi padre no pertenec\u00eda realmente a aquel mundo y termin\u00f3 habit\u00e1ndolo solo por una voluntad de revancha, para rehuir la miseria en la que se hab\u00eda criado y demostrar que val\u00eda mucho m\u00e1s de las denominaciones con las que sol\u00edan burlarse de \u00e9l cuando era aprendiz. Sin embargo, el reconocimiento era suficiente para \u00e9l, escuchar que se refirieran a \u00e9l con un tono reverencial colmaba sus aspiraciones. No ten\u00eda la necesidad de seguir en todo costumbres y diversiones que le resultaban ajenas. El teatro lo hac\u00eda dormir, el cine le parec\u00eda en extremo dram\u00e1tico. Era torpe para bailar, sus movimientos, descoordinados. No aferraba el sentido de ninguna manifestaci\u00f3n art\u00edstica que seg\u00fan \u00e9l solo procuraban llenar de pajaritos las cabezas de las personas, alej\u00e1ndolas de la realidad y abland\u00e1ndolas hasta volverlas in\u00fatiles para la sociedad y para s\u00ed mismas. Era un verdadero trabajador y puede parecer parad\u00f3jico el hecho de que, una vez alcanzado el nivel de vida que tanto sudor le hab\u00eda costado, no se preocup\u00f3 de gozar de sus frutos, sino que contin\u00fao impert\u00e9rrito como si para \u00e9l la meta fuese menos la recompensa que el mismo trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Mi mam\u00e1, sin embargo, ten\u00eda otras aspiraciones. Rebosaba de energ\u00eda, ten\u00eda un temperamento pasional y el trabajo le gustaba en la medida en que era el \u00fanico medio del que dispon\u00eda para disfrutar la vida. Quer\u00eda probarlo todo, experimentar cualquiera novedad. Se deslizaba con soltura en la vida mundana y es cierto que hubiese necesitado de un compa\u00f1ero capaz de brillar tanto como ella y no de apagarla lentamente. \u00bfC\u00f3mo s\u00e9 todo esto? Me gustar\u00eda poder contar que me lo explic\u00f3 ella para apaciguar mis curiosidades siendo ya adulta. Pero no fue as\u00ed. Lo s\u00e9 porque no solo se hac\u00edan esas recriminaciones abiertamente, delante de m\u00ed, sino tambi\u00e9n porque mi madre ten\u00eda la costumbre de quejarse conmigo, como si yo fuese su confidente y no la hija del hombre con el que se arrepent\u00eda de haberse casado. A veces, mi pap\u00e1 llegaba tarde a casa y yo lo esperaba despierta, sabiendo que no olvidar\u00eda de venir a mi cuarto para besarme la frente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Entonces le suplicaba: \u00abMam\u00e1 dice que nunca la llevas al cine. Por favor, haz el esfuerzo. La har\u00e1s muy feliz\u00bb. \u00c9l me daba al fin el beso tan esperado y me dec\u00eda que habr\u00eda cumplido mi deseo a condici\u00f3n de que esa noche hubiese so\u00f1ado con \u00e9l. Entonces yo me dorm\u00eda tranquila, orgullosa por haber cumplido mi misi\u00f3n de pacificadora y convencida de que al d\u00eda siguiente todas sus discusiones se las habr\u00eda llevado el viento. Pero las discusiones aquel d\u00eda se reactivaban con tonos incluso m\u00e1s encendidos y yo sent\u00eda la culpa recaer encima m\u00edo como una cascada de lava hirviente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Mi padre no hab\u00eda traicionado su promesa, pero sus intentos de complacerme a m\u00ed y a mi madre fracasaban puntualmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-\u00a1Esta noche te llevo al cine! -le anunciaba enf\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-Ni en un mill\u00f3n de a\u00f1os. S\u00e9 que ha sido tu hija quien te lo ha pedido. \u00bfO me crees bruta? -replicaba mi madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-No te pongas as\u00ed&#8230; yo tambi\u00e9n s\u00e9 que te encanta el cine. Vamos, \u00a1pasaremos una noche agradable!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-Menos tiempo paso a tu lado y mejor me siento. No hay duda de que t\u00fa y tu hija son tal para cual: dos alcahuetes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Luego estallaba el caos y yo terminaba entre la espada y la pared. Mi madre lanzaba insultos contra mi padre, quien prefer\u00eda refugiarse tras el muro del silencio. Solo abr\u00eda la boca para decirle que se calmase, pero a o\u00eddos de mi madre esas palabras sonaban como ca\u00f1onazos y de nuevo iba a la carga con m\u00e1s furia, desenvainando una lengua cada vez m\u00e1s afilada y, a veces, tambi\u00e9n las u\u00f1as. Amenazaba con marcharse, con dejarnos a los dos. Yo, entonces, desesperada, me prostraba a sus pies y le rogaba que no se fuera, lo hac\u00eda en lugar de mi padre que en cambio quedaba impasible en el sof\u00e1, con la cabeza detr\u00e1s del peri\u00f3dico, al igual que una fortaleza inexpugnable. Ella me llamaba esp\u00eda e intentaba ablandar su ira desahog\u00e1ndola encima m\u00edo y yo a ese punto estaba dispuesta a beberme todo ese veneno con tal de no verla desaparecer tras la puerta que hab\u00eda quedado entrecerrada en el fondo, como prueba de que iba en serio y no ment\u00eda respecto al deseo de abandonarnos. De tanto sollozar me daban ganas de vomitar; solo entonces ella me sacud\u00eda de sus piernas, a las que me hab\u00eda aferrado con toda mi fuerza, y me cargaba en sus brazos. Me promet\u00eda que no ir\u00eda a ning\u00fan lado, que solo por m\u00ed no lo har\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Desde los seis a los diez a\u00f1os esas peleas se repitieron con tal frecuencia que a\u00fan ahora no termino de entender. Una vez la raz\u00f3n era el cine, otra el teatro, otra un concierto, o m\u00e1s sencillamente una cena en un restaurante que no fuese aquel donde sudaban tinta toda la semana. Mi madre reclamaba atenciones y mi padre se las ofrec\u00eda demasiado tarde, cuando la explosi\u00f3n del dispositivo activado por su negligencia se hab\u00eda vuelto inevitable. Yo segu\u00eda cumpliendo el rol de mediadora, creyendo que su felicidad como pareja dependiese primero de la calidad de mi esfuerzo y luego de la fuerza de mi llanto. Tend\u00eda a desplazar la valla cada vez m\u00e1s alto y de tal manera me trepaba hasta encontrar nuevas esperanzas que me impidieran rendirme, alimentando indefinidamente ese c\u00edrculo vicioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Finalmente, terminaron distanci\u00e1ndose y su hostilidad asumi\u00f3 nuevas formas que dejaron de ser el enfrentamiento abierto, pero que segu\u00edan exigiendo mi involucramiento. Las malas palabras, los gritos, las amenazas ya no eran suficientes. Su desprecio mutuo ya no bastaba para herirse. Conoc\u00edan perfectamente los juicios negativos que incansablemente rumiaban uno contra el otro y ponerlos de manifiesto ya no surt\u00eda efectos. Cuando le quitas tu amor a alguien, tambi\u00e9n lo est\u00e1s despojando de la facultad de usarlo en tu contra. Pero a\u00fan ten\u00edan un as bajo la manga para seguir haci\u00e9ndose la guerra: yo. El peor agravio que pod\u00edan infligirse ya no era seguir ofendi\u00e9ndose, sino provocar mi distanciamiento. Tratar de pervertir la imagen del otro para lograr instigar en m\u00ed la misma aversi\u00f3n que ellos sent\u00edan. Mi aprecio, mi cari\u00f1o eran todo cuanto a\u00fan ten\u00edan en com\u00fan y todo lo que pod\u00edan disputarse y quitarse mutuamente. Aunque sigui\u00e9ramos viviendo bajo el mismo techo, era cada vez m\u00e1s ins\u00f3lito que nos encontr\u00e1ramos los tres juntos. Para evitar cruzarse, mis padres hasta dejaron de trabajar codo con codo en el restaurante. Delegaron sus funciones a terceros y, faltando el binomio ganador, el \u00e9xito del negocio empez\u00f3 a declinar. Aunque ellos no parec\u00edan prestarle mucha atenci\u00f3n. A veces pasaban d\u00edas enteros sin que viera a mi pap\u00e1, cada vez m\u00e1s ausente y evasivo. La raz\u00f3n la habr\u00eda entendido de ah\u00ed a poco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Una noche en que, pasada la hora de cenar, mi pap\u00e1 todav\u00eda no hab\u00eda llegado ni hab\u00eda llamado para comunicarnos su retraso, mi mam\u00e1 se puso nerviosa. De repente prendi\u00f3 un cigarrillo y empez\u00f3 a inhalar el humo repetidamente hasta que sus gestos se volvieron menos agitados. Se ve\u00eda m\u00e1s relajada cuando una luz diferente y consciente brill\u00f3 a trav\u00e9s de sus ojos concentrados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-C\u00e1mbiate -me orden\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-Pero si ya es tarde, mam\u00e1. \u00bfA d\u00f3nde tenemos que ir?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-T\u00fa has lo que diga. Ya lo ver\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">No me opuse. Sab\u00eda que ser\u00eda in\u00fatil. Me hizo subir al auto y por un momento tem\u00ed que habr\u00eda pasado lo peor. Pens\u00e9 que quer\u00eda llevarme para siempre y que nunca habr\u00eda vuelto a la casa que, pese a todo, albergaba a personas, como mi nana, que me trataban bien y por las que sent\u00eda afecci\u00f3n. Pens\u00e9 que no volver\u00eda a ver a mi padre. Me equivoqu\u00e9. Era \u00e9l a quien busc\u00e1bamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Nos paramos al lado del lugar donde estaba estacionado su coche. Mi madre me mir\u00f3. Estaba sentada al volante; glacial, erguida, como si estuviese esforz\u00e1ndose para mantener \u00edntegro su orgullo, impidiendo que se quebrara en mil pedazos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-\u00bfSabes de qui\u00e9n es este coche?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-Por supuesto que lo s\u00e9. Es de pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-\u00bfY sabes qui\u00e9n vive en la casa de al frente?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-No -tuve que admitir, presagiando que la explicaci\u00f3n que seguir\u00eda no me habr\u00eda gustado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">-Es de la negra. La que tiene un puesto de fruta y verduras en el mercado. Donde tu padre iba a hacer las compras para el restaurante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Sab\u00eda de qui\u00e9n estaba hablando, yo tambi\u00e9n lo hab\u00eda acompa\u00f1ado algunas veces. Era la se\u00f1ora gentil que fing\u00eda mirar a otro lado cuando me robaba sus uvas, mientras mi pap\u00e1 se encontraba absorto en la elecci\u00f3n de las hortalizas. No dije nada. Me limit\u00e9 a escrutar el coche. El brillo met\u00e1lico con el que estaba forrado desentonaba frente a la cerca oxidada. Estaba fuera de lugar, tanto como el due\u00f1o que la hab\u00eda conducido hasta ah\u00ed. Una de las ventanas del segundo piso estaba iluminada, no se lograba distinguir ninguna sombra, pero mi pap\u00e1 ten\u00eda que encontrarse en su interior. Lo sent\u00ed m\u00e1s lejano que nunca. Mi mam\u00e1 volvi\u00f3 a prender el motor y nos fuimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Se volvi\u00f3 un h\u00e1bito. Cada vez que mi pap\u00e1 no volv\u00eda a casa, mi mam\u00e1 me llevaba a controlar d\u00f3nde hubiese estacionado su auto. No profer\u00eda palabra, no serv\u00eda agregar nada m\u00e1s. Su presencia en aquel sitio demostraba que era un farsante, que no estaba trabajando como \u00e9l declaraba. Me miraba complacida, con una sonrisa que m\u00e1s parec\u00eda una grieta en su rostro, y yo entend\u00eda demasiado bien el mensaje encerrado en su mirada. Estaba dici\u00e9ndome: -\u00bfNo lo ves? Tu padre no me quiere, pero tampoco te quiere a ti. No es un buen hombre. Ya veremos hasta cu\u00e1ndo te atrever\u00e1s a defenderlo. Mi expresi\u00f3n de dolor y decepci\u00f3n la reconfortaba, le confirmaba que sus intentos de degradar la imagen de mi padre hab\u00edan logrado su objetivo. Parec\u00eda que jubilara al ver menguar la estimaci\u00f3n que ten\u00eda por \u00e9l, como si al demostrar que ni \u00e9l ni su palabra val\u00edan nada, creciera inversamente su valor como mujer y como madre. Nunca hab\u00eda estado tan lejana de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Claro que a esa edad no pod\u00eda descifrar todos los significados ocultos en aquel encuentro clandestino y que incluso ante mi mente inocente parec\u00eda sospechoso. Ignoraba qu\u00e9 tipo de relaci\u00f3n consumieran a altas horas de la noche en casa de la negra y no sab\u00eda distinguir los l\u00edmites entre una amistad y un romance. Claro que me parec\u00eda raro que mi padre se relacionara con una mujer tan distinta a mi madre y a las mujeres agraciadas que desfilaban por nuestro restaurante. Jacinta -as\u00ed se llamaba la negra- era chata, corpulenta y cubierta por capas de grasa que tambaleaban ni bien respiraba con m\u00e1s af\u00e1n, y cuando re\u00eda estruendosamente parec\u00edan agitarse como sonajeros. Su piel era incluso m\u00e1s oscura que la de mi nana, m\u00e1s oscura que la de un minero. Lo que m\u00e1s me hac\u00eda sufrir era que mi padre prefiriera su compa\u00f1\u00eda a la m\u00eda, la compa\u00f1\u00eda de una mujer vulgar y probablemente menos instruida que yo, una ni\u00f1a de tan solo doce a\u00f1os. O que incluso prefiriera la compa\u00f1\u00eda de sus cinco hijos, todos tostados como granos de caf\u00e9 y ruidosos como abejas enfurecidas. \u00bfPor qu\u00e9 ten\u00eda que pasar sus noches en casa de extra\u00f1os cuando yo lo estaba esperando en nuestra morada?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Pasaron meses antes de que mis padres decidieran disolver el \u00faltimo hilo que los manten\u00eda atados. Poco a poco, el restaurante hab\u00eda perdido su facultosa clientela, descontenta de un servicio que ya no satisfac\u00eda sus elevadas exigencias. Estaban a punto de cerrar, cuando mi padre decidi\u00f3 mudarse a B\u00e9lgica, donde hab\u00eda encontrado un nuevo empleo que nos habr\u00eda permitido mantener inalterado nuestro estilo de vida. Fue as\u00ed como mis padres terminaron de concretar una separaci\u00f3n que nunca tuvieron el valor de oficializar. Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda de la partida de mi padre, me acord\u00e9 de Jacinta. Pens\u00e9 que la estaba abandonando tal como estaba abandonando a nosotras. Nunca hab\u00eda sido ella el problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Han pasado tantos a\u00f1os. Ambos tuvieron otros amantes, pero en el papel, nunca dejaron de ser marido y mujer. Mi madre fue la \u00faltima en apagarse y en su l\u00e1pida sigue grabado su apellido de casada. En su caso, no fue la muerte quien los separ\u00f3, sino la vida misma. No s\u00e9 por qu\u00e9 todav\u00eda siento la necesidad de hablar del tema. Ha pasado mucha agua bajo el puente, pero la corriente nunca ha sido capaz de arrastrar estos benditos recuerdos; a\u00fan descansan en el lecho de mi mente igual que detritos. O tal vez como escorias. Se los cuento porque quiero ser sincera con usted. Esta terapia es muy importante para m\u00ed. Me cost\u00f3 mucho encontrar el valor para empezarla. Me pidi\u00f3 que comenzara desde el comienzo y eso fue lo que hice. Puede que, despu\u00e9s de todo, acercarse al fin signifique volver al principio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-text-align-center has-very-dark-gray-color\">FIN<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">E.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi padre no pertenec\u00eda realmente a aquel mundo y termin\u00f3 habit\u00e1ndolo solo por una voluntad de revancha, para rehuir la miseria en la que se hab\u00eda criado y demostrar que val\u00eda mucho m\u00e1s de las denominaciones con las que sol\u00edan burlarse de \u00e9l cuando era aprendiz. 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