{"id":351,"date":"2019-10-12T11:27:46","date_gmt":"2019-10-12T16:27:46","guid":{"rendered":"https:\/\/vidasenprosa.com\/?p=351"},"modified":"2019-11-28T17:00:01","modified_gmt":"2019-11-28T22:00:01","slug":"como-la-primera-vez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/como-la-primera-vez\/","title":{"rendered":"Como la primera vez"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">La clara luz\ndel tibio sol de abril se desenrollaba sobre el parque como una alfombra\namarilla sobre la cual se dispon\u00eda a hacer su entrada triunfal la primavera.\nLas violetas empezaban a vencer su proverbial timidez y a mostrarse cada vez\nm\u00e1s coquetas y las golondrinas, de vuelta desde el fin del mundo, abr\u00edan\noficialmente la temporada de las serenatas ma\u00f1aneras. La estaci\u00f3n en que la\nnaturaleza conspira contra el hielo de los corazones m\u00e1s reacios y logra\nderretirlos, as\u00ed como hace con la nieve, estaba de regreso. Pronto los ni\u00f1os se\nregalar\u00edan rom\u00e1nticas margaritas de colores, los j\u00f3venes que antes odiaban el\ncolegio no ver\u00edan la hora de ir a clases para ver el objeto de sus suspiros y cruzar\naunque sea un saludo de cuatro letras. Sus rodillas temblar\u00edan al caminar sobre\nese nuevo sentimiento como sobre una cuerda floja. Parejas de novios\ndescansando a la sombra de sicomoros, se perder\u00edan en fantas\u00edas sobre el color\ndel cabello que tendr\u00eda su futuro hijo, la forma de su nariz o el tama\u00f1o de sus\norejas. Y los ancianos volver\u00edan a pensar nost\u00e1lgicamente en alguna pasada\nprimavera como si tan solo hubieran pasado pocos meses, d\u00edas o semanas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Esto a\nexcepci\u00f3n de algunos para los que la memoria se hab\u00eda vuelto una pesada\nlocomotora que se arrastraba en los carriles del pasado cada vez m\u00e1s lenta,\ncada vez m\u00e1s parecida a un c\u00famulo de fierros inservibles. Los ancianos de la\ncasa de reposo de la Plaza Francia se encontraban casi todos en esta misma\ncondici\u00f3n y, hundidos en su soledad en la que incluso eran privados de la\ncompa\u00f1\u00eda de sus recuerdos, se daban a ese espect\u00e1culo con el coraz\u00f3n inmaculado\ny festivo de un ni\u00f1o que presencia su primera primavera. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Esa ma\u00f1ana corr\u00eda una fresca briza, prueba de que el invierno todav\u00eda se opon\u00eda a dejarle el trono a la reina de las estaciones, pero la Srta. Miriam hab\u00eda arropado bien a Luis de modo que el fr\u00edo no penetrara en sus huesos, cada vez m\u00e1s evidentes a los ojos y al tacto debajo de su sutil piel morena. Una bufanda roja proteg\u00eda su cuello largo y sus orejas, un gorro negro se ajustaba a la forma de su cr\u00e1neo y tapaba su pelo completamente encanecido, y una colcha de lana abrigaba sus piernas delgadas. La Srta. Miriam lo empujaba en su silla de ruedas por los senderos pedrosos del jard\u00edn de la residencia. La enfermera intentaba entablar una conversaci\u00f3n de las m\u00e1s banales con el anciano, pero Luis solo contestaba con monos\u00edlabos. Lo que entraba y sal\u00eda de su boca se hab\u00edan reducido simult\u00e1neamente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Desde hac\u00eda unas semanas inger\u00eda cada vez menos alimentos y menos eran las palabras que soltaba. Despu\u00e9s de tan solo dos cucharadas se cansaba de comer y aventaba el plato y los cubiertos al piso si insist\u00edan en darle m\u00e1s. De la misma manera, se hab\u00eda encerrado en silencios cada vez m\u00e1s prolongados. Los doctores sosten\u00edan que ese cambio en la actitud de Luis se deb\u00eda a que su cuerpo se iba debilitando, pero las enfermeras estaban convencidas de que la conciencia de Luis, enterrada qui\u00e9n sabe a qu\u00e9 profundidad de su mente, estaba renunciando deliberadamente al \u00f3rgano que simboliza la vida y junto con \u00e9l a la vida misma. Todas, incluida la Srta. Miriam, se empe\u00f1aban en hacerlo desistir de su terco prop\u00f3sito. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Mira, Luis. \u00a1Qu\u00e9 sol m\u00e1s generoso tenemos hoy! Escucha c\u00f3mo cantan los pajaritos. \u00bfReconoces alguno? Yo a las justas s\u00e9 c\u00f3mo luce una gaviota. Pero ac\u00e1 estamos lejos del mar, \u00bfno es cierto? \u00ad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Luis segu\u00eda\ncallando, pero daba muestra de entender lo que la enfermera le dec\u00eda. A la\npalabra \u201csol\u201d, volvi\u00f3 lentamente sus ojos hacia el cielo, y a la palabra\n\u201cpajaritos\u201d empez\u00f3 a mover su cabeza de izquierda a derecha para lograr atrapar\ncon la mirada esos fugaces movimientos de alas. Eran palabras familiares para\n\u00e9l, pero nuevos eran los ojos con los que miraba las cosas que designaban, as\u00ed\ncomo nuevos eran el panorama que se estallaba frente a \u00e9l y la sensaci\u00f3n de\nencanto que crec\u00eda en sus adentros. No parec\u00eda entusiasmarse, eso habr\u00eda sido\nmucho pedir, pero por lo menos su expresi\u00f3n no era la que todos los d\u00edas sol\u00eda\ntener durante el paseo ma\u00f1anero, con la cabeza agachada y la mirada distra\u00edda.\nParec\u00eda m\u00e1s atento, como si hubiese despertado de un sue\u00f1o profundo. Las ruedas\nde la silla cruj\u00edan encima de las piedritas del sendero y a veces la Srta.\nMiriam ten\u00eda que ejercer un poco m\u00e1s de fuerza para sobrepasar las m\u00e1s grandes\ny seguir avanzando. Las blancas nubes encima de ellos parec\u00edan perseguirlos. Al\nfinal, la Srta. Miriam se cans\u00f3 de tanto empujar. Luis se hab\u00eda adelgazado y ya\nera solo una monta\u00f1a de huesos, pero sus huesos eran los de un hombre que toda\nsu vida hab\u00eda sido alto y robusto, y una carga de todo respeto. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014\u00bfQu\u00e9 te parece, Luis? \u00bfNos sentamos un momento a disfrutar de este bonito d\u00eda? Bueno, yo de todas maneras necesito sentarme, as\u00ed que me acompa\u00f1ar\u00e1s un poco. Vamos hacia esa banquita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Avanzaron unos\nmetros m\u00e1s hacia una banquita de madera color plomo. La Srta. Miriam se sent\u00f3 e\ninstal\u00f3 la silla de ruedas con Luis encima a su costado. La mirada de Luis\nsegu\u00eda deambulando infatigable por el parque, recorriendo cada peque\u00f1o cambio\nen la naturaleza, algo que sus piernas d\u00e9biles ya no le permit\u00edan hacer. Luego\nsus ojos azules, casi blancos, fueron atra\u00eddos por el temblor de las ramas del\nmanzano en flor, sacudido por alguna fuerza oscura. Unas sombras, cuyos\ncontornos Luis no lograba apreciar, parec\u00edan penar en el manzano, mientras que\nlos p\u00e9talos de sus flores reci\u00e9n nacidas nevaban encima de sus ra\u00edces. Su\nmirada se volvi\u00f3 nerviosa, su coraz\u00f3n palpitante. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Luis, \u00bfqu\u00e9 te pasa?, le pregunt\u00f3 la Srta. Miriam. No tengas miedo. Son solo dos ardillas que juegan. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Las ardillas dejaron de saltar como si hubieran escuchado que alguien las estaba llamando, y Luis pudo ver sus simp\u00e1ticos hocicos de roedores y sus colas voluminosas se\u00f1alando alguna nube. Una l\u00e1grima de pronto se derram\u00f3 por su ojo izquierdo y se le incrust\u00f3 en el extremo del bigote blanco, indecisa si lanzarse o no al vac\u00edo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014\u00bfQu\u00e9 tienes, Luis? \u00bfEl viento te est\u00e1 dando fr\u00edo? \u00bfQuieres volver adentro?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">La Srta.\nMiriam agarr\u00f3 las manos que Luis guardaba debajo de la colcha. Incontables venas\nlas surcaban como afluentes de un r\u00edo color esmeralda. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Qu\u00e9 raro. Tus manos est\u00e1n calientes. No creo que tengas fr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Luis volvi\u00f3 a\nmirar el manzano, las ardillas ya hab\u00edan desaparecido, continuando su\npersecuci\u00f3n en arboles m\u00e1s altos, invisibles a la vista precaria del anciano. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s mirando, Luis? \u00bfQuieres que te traiga una flor de ese \u00e1rbol?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"960\" height=\"638\" src=\"https:\/\/vidasenprosa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/manzano-en-flor-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358\" srcset=\"https:\/\/vidasenprosa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/manzano-en-flor-1.jpg 960w, https:\/\/vidasenprosa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/manzano-en-flor-1-300x199.jpg 300w, https:\/\/vidasenprosa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/manzano-en-flor-1-768x510.jpg 768w, https:\/\/vidasenprosa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/manzano-en-flor-1-700x465.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">La enfermera\nse levant\u00f3 y cogi\u00f3 una de las flores que hab\u00edan aterrizado en el pasto. Se la\nentreg\u00f3 a Luis. Su rosado vivaz atrap\u00f3 la atenci\u00f3n de Luis magn\u00e9ticamente, el\ncual empez\u00f3 a acariciarla como si pudiera o\u00edr su secreta respiraci\u00f3n. En la\npalma ancha del anciano, la flor se ve\u00eda a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1a, indefensa. Roz\u00f3 uno a\nuno todos sus p\u00e9talos con la punta de su \u00edndice, luego cosquille\u00f3 las pesta\u00f1as\nque sobresal\u00edan de su centro parecido a un peque\u00f1o ojo amarillo. Luis se mir\u00f3\nel dedo quiz\u00e1s preocupado de hab\u00e9rselo te\u00f1ido y luego se dispuso a acercar la\npeque\u00f1a flor a sus labios. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014No, Luis. \u00bfQu\u00e9 haces? La flor no se come. Pero puedes olerla, estoy segura de que tiene un aroma delicioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Luis cambi\u00f3 la\ndirecci\u00f3n de su mano y llev\u00f3 la flor a su olfato y sus ojos se cerraron de\nreflejo. De bajo del bigote parec\u00eda haber dibujado una sonrisa. Ese era el olor\nque lo hab\u00eda inebriado desde que hab\u00edan salido al jard\u00edn, el olor que\nimpregnaba todo el aire. Luego se qued\u00f3 un momento as\u00ed, con los ojos cerrados, disfrutando\ndel sol cuyo calor ya no recordaba. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Qu\u00e9 buena idea, Luis. Tomemos un poco de sol, nuestra piel lo necesita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">La enfermera dej\u00f3\ncaer su cuerpo regordete contra el respaldar y lo imit\u00f3. Naranja, rosado, amarillo,\ndorado, naranja. Se escuchaban unas voces a lo lejos que poco a poco iban avecin\u00e1ndose.\nSe hac\u00edan cada vez m\u00e1s n\u00edtidas. Luis abri\u00f3 los ojos. Reconoci\u00f3 las siluetas de\nun hombre y una mujer mayor. El hombre era Gaspar, un enfermero de la\nresidencia, un buen tipo. La mujer era una hu\u00e9sped que Luis jam\u00e1s hab\u00eda visto. El\nSr. Gaspar la iba sosteniendo del brazo y esperaba pacientemente a que ella\navanzara, seg\u00fan su ritmo, ayud\u00e1ndose con un bast\u00f3n de madera de roble. Estaba vestida\ncon colores encendidos que resaltaban a\u00fan m\u00e1s al lado del uniforme as\u00e9ptico del\nSr. Gaspar. A los ojos de Luis se ve\u00eda como una flor sin ra\u00edces. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Cuando estuvieron\nlo suficiente cerca, el hombre habl\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Miriam, cuidado que te quedas dormida ah\u2026dijo ri\u00e9ndose sin malicia. Luego refiri\u00e9ndose a \u00e9l: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Hola, Luis. \u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Miriam abri\u00f3\nlos ojos sin apuro y contest\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014No te preocupes. Luis est\u00e1 cuidando de m\u00ed. \u00bfVerdad, Luis? Pero qui\u00e9n es tu nueva amiguita, qu\u00e9 lindo vestido tiene. Es del color de la flor de Luis. Ens\u00e9\u00f1asela, Luis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Luis empez\u00f3 a\nagitarse. Su coraz\u00f3n lat\u00eda como las alas de un colibr\u00ed y la sangre afluy\u00f3 a sus\nmejillas, colore\u00e1ndolas. Abri\u00f3 el pu\u00f1o donde ten\u00eda encerrada la flor cuya\nexistencia hab\u00eda olvidado por un par de segundos. As\u00ed como hab\u00eda olvidado d\u00f3nde\nse encontraba, y las pocas informaciones que la senilidad todav\u00eda no le hab\u00eda\narrancado. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Adelante, Luis. No seas t\u00edmido \u2014lo anim\u00f3 la Srta. Miriam\u2014. Luis llev\u00f3 la flor hacia la se\u00f1ora que le sonre\u00eda con expectativas y se la ofreci\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Mi amiguita se llama Magdalena. Su familia la ha tra\u00eddo ac\u00e1 ayer por la tarde. Est\u00e1 en perfecta salud, pero ella ha preferido venir aqu\u00ed para hacer vida social, \u00bfno es cierto? Pregunt\u00f3 mir\u00e1ndola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Magdalena rio fragorosamente\ncomo si esa fuera su principal afici\u00f3n, como si en vez de llorar, eso hubiera hecho\nal llegar al mundo. Ese parec\u00eda ser su prop\u00f3sito en la vida. Su risa se clav\u00f3 en\nel pecho de Luis, justo a unos cent\u00edmetros de su marcapasos. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Es notorio que\nen el momento en que te enamoras de alguien parece que todo fluye en c\u00e1mara lenta.\nPero las vidas de los ancianos de por s\u00ed transcurren lentamente y lo que el\namor hace con ellos es sacudirlos de pies a cabeza. Hacerles sentir que han\nrecuperado el vigor y la rapidez de anta\u00f1o. Eso sinti\u00f3 Luis, que estuvo a punto\nde levantarse crey\u00e9ndose de la nada capaz de caminar, bailar el claqu\u00e9 e\nincluso correr un marat\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014\u00bfQu\u00e9 haces, Luis? Se asust\u00f3 la Srta. Miriam. Sabes que no puedes levantarte. Magdalena no se ir\u00e1 a ning\u00fan lado. Magdalena, evidentemente a Luis le agrada mucho su compa\u00f1\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 no se sienta, un momento?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Claro, con mucho gusto. El Sr. Gaspar la ayud\u00f3 a sentarse en la banquita y finalmente Luis se incorpor\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Muchas gracias por la flor, Luis. Est\u00e1 muy bonita\u00ad, le dijo Magdalena. Luis no sab\u00eda a d\u00f3nde mirar y luego de un breve silencio embarazoso, sobre todo para la Srta. Miriam y el Sr. Gaspar que se sent\u00edan intrusos en esa conversaci\u00f3n, Luis dijo su primera oraci\u00f3n en meses: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Hoy es primavera. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Nadie sab\u00eda si\nse refer\u00eda al clima o a algo m\u00e1s, pero todos asintieron. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Magdalena y Luis se volvieron inseparables y el personal tom\u00f3 la costumbre de llamarlos \u201cla parejita\u201d. \u201cAh\u00ed viene la parejita\u2026\u201d dec\u00edan. Magdalena insisti\u00f3 en ser ella quien le diera de comer a Luis y \u00e9l, poco a poco, fue retomando el apetito y el color. No se volvi\u00f3 un gran orador del d\u00eda a la ma\u00f1ana, adem\u00e1s que nunca lo hab\u00eda sido, pero parec\u00eda entretenerse escuchando las historias que le le\u00eda Magdalena, y a veces incluso hac\u00eda comentarios sensatos. Era muy gracioso observarlos, pues a veces ninguno de los dos sab\u00eda de qu\u00e9 trataba la narraci\u00f3n y cada frase era un golpe de efecto. \u201cTodo hab\u00eda sucedido en unos segundos\u2026Bobby solt\u00f3 el arma\u2026Pero, espera, \u00bfqui\u00e9n es Bobby? \u00bfDe d\u00f3nde sali\u00f3?\u201d Luis no sab\u00eda contestar a preguntas de ese tipo y los dos se re\u00edan al un\u00edsono, como si alguien hubiese contado una broma que solo ellos pod\u00edan entender. No importaba qui\u00e9n fuera Bobby, de qu\u00e9 trataba la lectura. Ya no m\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Los d\u00edas se hac\u00edan cada vez m\u00e1s c\u00e1lidos y pod\u00edan pasar m\u00e1s tiempo afuera, dar largos paseos o sentarse simplemente a descansar tomados de la mano. Luis sobaba las manos de Magdalena entre las suyas y ella que siempre hab\u00eda tenido las manos fr\u00edas, no volvi\u00f3 a necesitar guantes. La Srta. Miriam que era la que m\u00e1s se hab\u00eda alegrado de tal uni\u00f3n, se preguntaba si se pudiera amar a alguien sin tener plena conciencia de s\u00ed mismo. Pero \u00bfpor qu\u00e9 no?, se dec\u00eda. &nbsp;Debe de ser m\u00e1s f\u00e1cil dejarse amar cuando no se tienen pecados que ocultar, y m\u00e1s f\u00e1cil amar cuando el sentimiento no es estropeado por el pensamiento, cuando no es contaminado por un pasado que todav\u00eda duele y amenazado por un futuro que podr\u00eda aniquilarlo todo. Es m\u00e1s f\u00e1cil amar cuando el solo tiempo que se conoce es el aqu\u00ed y ahora. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Se podr\u00eda hacer una comparaci\u00f3n con los ni\u00f1os m\u00e1s peque\u00f1os. Los beb\u00e9s no conocen a sus padres\u2026 claro, conocen su perfil, sus voces, su manera de cargarlos o tranquilizarlos. Sin embargo, no saben nada de sus vidas. No saben si han ido a la universidad, si son obtusos o inteligentes, si tienen sentido del humor o una \u00edndole severa, si les gusta viajar, leer, ir a pescar o qu\u00e9 se yo. Tampoco saben qui\u00e9nes son ellos mismos, pues todav\u00eda no han tenido el tiempo de descubrirse, ni de forjar su personalidad. A las justas han aprendido su nombre y alguna palabra m\u00e1s que les es vital. No saben qui\u00e9nes son, ni c\u00f3mo ser\u00e1n alg\u00fan d\u00eda. Simplemente son, sin m\u00e1s predicados, y simplemente aman sin herencias ni legados. \u00bfPodr\u00edamos acaso dudar de que las sonrisas llenas de sol que regalan a sus padres son una se\u00f1al de amor? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Hab\u00eda pasado\nya casi un mes desde que Magdalena hab\u00eda llegado a la residencia y conocido a Luis,\naunque ellos cre\u00edan que estaban viviendo un mismo largo d\u00eda que jam\u00e1s llegar\u00eda a\nsu fin. Estaban sentados en el sill\u00f3n de la sala de recreo viendo un programa\nde bromas canadiense. Mi hermana y yo hab\u00edamos viajado para cerciorarnos de que\nmi mam\u00e1 se sintiera c\u00f3moda en su nuevo hogar y ese d\u00eda fuimos a visitarla. Los\nvimos sentados en el sof\u00e1, ella ten\u00eda la cabecita blanca de pelo muy corto apoyada\nen su hombro. Parec\u00edan absorbidos por las im\u00e1genes de la pantalla y relajados\ncomo si estuviesen en el sal\u00f3n de su casa. La Srta. Miriam distribu\u00eda la\nmerienda de las cinco a todos los hu\u00e9spedes: una infusi\u00f3n y pan con jam\u00f3n y\nqueso. &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Disculpe, se\u00f1orita. \u00bfMe puede decir qu\u00e9 hacen mi pap\u00e1 y mi mam\u00e1 juntos? Pregunt\u00e9 entonces a la enfermera. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">La Srta.\nMiriam no sab\u00eda a qu\u00e9 me estaba refiriendo. La vi un poco confundida as\u00ed que le\nindiqu\u00e9 a los dos ancianos sentados en el sof\u00e1: \u201cla parejita\u201d. Ella se llev\u00f3\nuna mano a la boca que entreabri\u00f3 al mismo tiempo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014\u00bfQuiere decir que Luis y Magdalena ya se conoc\u00edan? <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u2014Claro. De otra manera ni yo ni mi hermana estar\u00edamos aqu\u00ed frente a usted.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Mis pap\u00e1s hab\u00edan llevado juntos casi veinte a\u00f1os de casados. Tras un borrascoso divorcio, se hab\u00edan perdido el rastro. Se conocieron en primavera, y en primavera se volvieron a enamorar como la primera vez. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">E.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La clara luz del tibio sol de abril se desenrollaba sobre el parque como una alfombra amarilla sobre la cual se dispon\u00eda a hacer su entrada triunfal la primavera. Las violetas empezaban a vencer su proverbial timidez y a mostrarse cada vez m\u00e1s coquetas y las golondrinas, de vuelta desde el fin del mundo, abr\u00edan [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":352,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","footnotes":""},"categories":[1],"tags":[13,144,146,145,147],"aioseo_notices":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/vidasenprosa.com\/wp-content\/uploads\/2019\/10\/pareja-de-ancianos.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paMSNS-5F","jetpack_likes_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/351"}],"collection":[{"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=351"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":398,"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/351\/revisions\/398"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media\/352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}