{"id":253,"date":"2019-06-28T15:29:06","date_gmt":"2019-06-28T20:29:06","guid":{"rendered":"https:\/\/vidasenprosa.com\/?p=253"},"modified":"2019-11-04T13:00:00","modified_gmt":"2019-11-04T18:00:00","slug":"raices","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/raices\/","title":{"rendered":"Ra\u00edces"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Cierro los ojos y lo veo frente a m\u00ed. Sus ra\u00edces vigorosas hundidas en el pasto h\u00famedo, inmenso, su tronco elegante y estilizado, sus ramas que se elevan hacia el cielo como brazos de mendigos, y su copa majestuosa entre la que destacan los mangos maduros, peque\u00f1os soles luminosos. Qu\u00e9 curioso, hace tiempo que ya no pensaba en ese \u00e1rbol. Cre\u00ed haberlo borrado de mi memoria y, contra todo pron\u00f3stico, estoy aqu\u00ed imaginando tener su compostura, su resoluci\u00f3n, su firmeza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Hab\u00eda sido plantado por mis abuelos, pertenec\u00eda a nuestra familia desde antes que yo y mis hermanos naci\u00e9ramos y, desde que tuve uso de raz\u00f3n, recuerdo su alta figura erigi\u00e9ndose al medio de nuestro jard\u00edn. Primero imponente, inalcanzable, y luego cada vez m\u00e1s cercano, hasta que logr\u00e9 treparme por encima de sus ramas y me fund\u00ed con \u00e9l hasta casi vivir en simbiosis. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Desde que aprend\u00ed a escalarlo, aprovechaba cada momento libre para sentarme en sus ramas rugosas y leer mis novelas, por lo que no hay nada mejor que sumergirse en la literatura con los pies bien despegados del suelo. O sino lo utilizaba como una guarida, cada vez que mis pap\u00e1s se enojaban conmigo y deseaban castigarme me escond\u00eda entre su tupido follaje. Y tambi\u00e9n me gustaba escalarlo con mi hermana, apostando a qui\u00e9n lograba subir m\u00e1s alto. Casi siempre yo le ganaba. Confiaba plenamente en esas ramas robustas, y colocaba mis pies \u00e1giles sabiendo exactamente d\u00f3nde ten\u00eda que pisar y el peso que ten\u00eda que ejercer en cada paso. Luego, para recobrar las fuerzas, nos sent\u00e1bamos a comer los mangos m\u00e1s jugosos, deshaci\u00e9ndonos de la pepa y de la cascara lanz\u00e1ndolos lo m\u00e1s lejos que pod\u00edamos, hacia la mancha verde que era el bosque de palmeras. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">A esa edad todo se resolv\u00eda en una competici\u00f3n, pero solo porque toda competici\u00f3n no era m\u00e1s que un juego, y nos hac\u00eda re\u00edr. Nos desafi\u00e1bamos a qui\u00e9n saltaba m\u00e1s alto, a qui\u00e9n corr\u00eda m\u00e1s r\u00e1pido, a qui\u00e9n ten\u00eda el valor de tocar el sapo muerto entre las hojas secas\u2026 Incluso una vez recuerdo que nos retamos a comer todos los mangos que pod\u00edamos y terminamos haciendo carreras hacia el ba\u00f1o durante los dos d\u00edas siguientes, con las tripas doloridas. Todos mis recuerdos de infancia parecen de alguna manera relacionados con el \u00e1rbol de mango, a veces ubicado en el fondo como un observador sabio y silencioso; otras, la mayor\u00eda, en primer plano, como el eje mismo de la vida familiar. Cu\u00e1ntas veces nos reunimos hermanos, pap\u00e1s, abuelos y t\u00edos bajo su sombra, sent\u00e1ndonos a comer juntos y a contarnos historias. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Siempre, en todas las casas, hay una habitaci\u00f3n donde, por m\u00e1s que te sientas solo, siempre encontrar\u00e1s compa\u00f1\u00eda. Esa habitaci\u00f3n coincide mayormente con la sala de estar o el comedor, sea cual sea el cuarto donde est\u00e1 instalado el televisor. Para nosotros era el jard\u00edn. En la selva hace calor casi todo el a\u00f1o y nuestra casa de campo, por m\u00e1s que tuviera paredes, estaba constantemente conectada con el espacio exterior por medio de las ventanas que siempre quedaban abiertas, y de la puerta que solo se cerraba en las horas nocturnas. De este modo el jard\u00edn representaba una extensi\u00f3n de la casa misma, una habitaci\u00f3n m\u00e1s, y la m\u00e1s poblada. Ah\u00ed siempre est\u00e1bamos Marcelo y Juan pateando la pelota y correteando de un lado a otro (seg\u00fan ellos cazando animales salvajes, como pumas y jaguares), yo leyendo alg\u00fan libro o jugando con Luisa, mi pap\u00e1 tallando alg\u00fan mueble encomendado por sus clientes o echando una siesta en la hamaca y mi mam\u00e1\u2026pues mi mam\u00e1 pendiente de que no nos pasara nada y mim\u00e1ndonos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Las voces que sal\u00edan de los parlantes de la radio, siempre encendida, se fund\u00edan con nuestras risas, los gritos de mi madre, la serradora de mi padre, el chillido de los insectos, el canto rasposo de los loros y el agua fresca y burbujeante del riachuelo, en una bulla vivaz y feliz. Si alguien deseaba un poco de paz, o de \u00ab&nbsp;privacidad&nbsp;\u00bb, un concepto que est\u00e1 de moda hoy pero que antes era completamente desconocido, ten\u00eda que buscarla m\u00e1s bien dentro de nuestra casa de madera. As\u00ed que el \u00e1rbol de mangos siempre estuvo ah\u00ed presenciando cada peque\u00f1a escena, como si fuese parte integrante de la familia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Hasta que un d\u00eda, mientras me encontraba sentada en mi rama favorita, leyendo con la espalda apoyada contra el tronco, Luisa me asegur\u00f3 que hab\u00eda visto una serpiente treparse al \u00e1rbol y dirigirse hacia m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00abNo seas rid\u00edcula, Luisa. Las serpientes son las criaturas m\u00e1s sigilosas. No se dejan ver y nunca se alejan tanto del bosque. Si lo hacen esperan m\u00e1s bien que sea de noche, para cazar sus presas.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Se lo dije con un tono indolente y sabelotodo, pero por dentro estaba nervios\u00edsima y a punto de bajar de un solo salto. Odiaba las serpientes, sus escamas viscosas me horripilaban. Pero Luisa no estaba satisfecha de mi reacci\u00f3n e insisti\u00f3:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00abSe est\u00e1 acercando a ti, \u00a1cuidado!\u00bb, y peg\u00f3 un grito como si fuera ella la atacada por la serpiente invisible. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">El miedo pudo m\u00e1s que mi sensatez, y me apresur\u00e9 a bajar. Pero en la prisa pis\u00e9 el punto m\u00e1s fr\u00e1gil, el que siempre evitaba meticulosamente, la madera seca se quebr\u00f3 y aterric\u00e9 en el suelo en menos de dos segundos. Esa broma procur\u00f3 que estuviera con el brazo derecho enyesado, el que hab\u00eda aguantado todo mi peso en la ca\u00edda, durante tres largos meses. Mi mam\u00e1 amenaz\u00f3 con cortar el \u00e1rbol si nos sorprend\u00eda trep\u00e1ndonos una vez m\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Me encontr\u00e9 anclada a la tierra y tremendamente aburrida, pues con el yeso hasta pasar las p\u00e1ginas de los libros me fatigaba. Empec\u00e9 a salir m\u00e1s por el pueblo, nos \u00edbamos a comprar golosinas y a mirar las tiendas \u2212Luisa me acompa\u00f1aba porque se sent\u00eda, con toda la raz\u00f3n, terriblemente culpable. Formamos un grupito, con m\u00e1s chicos y chicas de nuestra edad, y eventualmente me di cuenta de que el jard\u00edn ya me quedaba peque\u00f1o. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Empec\u00e9 a interesarme m\u00e1s por los chicos que por los libros, y en particular por Bobby Gonz\u00e1lez que era el m\u00e1s inteligente y ten\u00eda una sonrisa divina. Nos llevaban en sus motos hasta el r\u00edo y nos pas\u00e1bamos tardes enteras tirados en el sol y nadando como peces. Fue as\u00ed durante toda la secundaria, luego, de pronto, sent\u00ed que el pueblo tambi\u00e9n se hab\u00eda vuelto una bola muy angosta para que pudiese seguir nadando, y decid\u00ed mudarme a la capital. Donde el viento ya no me cuenta nada y la voz de los \u00e1rboles es silenciada por el ruido mec\u00e1nico e incesante de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Ya pasaron m\u00e1s de veinte a\u00f1os desde entonces, y fue hace cinco cuando recib\u00ed la llamada de Luisa. Convers\u00e1bamos de mi trabajo, le contaba de mis pacientes, los ancianos que cuidaba en la residencia donde a\u00fan trabajo de enfermera. Estaba preocupada por uno en especial. Nunca recib\u00eda visitas de nadie, y yo pensaba que el Alzheimer hab\u00eda sido lo mejor que pod\u00eda ocurrirle, pues ir\u00f3nicamente hab\u00eda logrado olvidar a todos, as\u00ed como todos se hab\u00edan olvidado de \u00e9l. Si fuese una sutil venganza o un mecanismo de defensa, no lo sab\u00eda. Total, result\u00f3 olvidarse de haber sido olvidado. De pronto Luisa, que estaba escuchando hasta ese momento, cambi\u00f3 de tema: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00ab\u00a1Ah, verdad! Hablando de Alzheimer\u2026creo que yo tambi\u00e9n estoy afectada. No te cont\u00e9 que hace m\u00e1s de una semana estuve paseando por nuestra antigua casa y not\u00e9 que ya no estaba el \u00e1rbol de mango. Lo han talado, imag\u00ednate\u2026 \u00ab<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Desde hac\u00eda a\u00f1os que mis pap\u00e1s hab\u00edan vendido la casa y el terreno que la rodeaba; se hab\u00edan mudado a otra zona del pueblo m\u00e1s c\u00e9ntrica. Me demor\u00f3 un poco enlazar el hilo de mis pensamientos, que se hab\u00eda quedado en Ra\u00fal, mi paciente, con esta nueva imagen que nada ten\u00eda que ver y se remontaba a tan lejana \u00e9poca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00ab\u00bf\u00c1rbol? \u00bfCu\u00e1l \u00e1rbol? Ah\u2026espera, ya te entend\u00ed. Oh, \u00bfen serio? \u00bfPor qu\u00e9 lo habr\u00e1n talado?\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00abNo s\u00e9, contest\u00f3 Luisa, pero supongo porque necesitan m\u00e1s espacio para construir nuevos edificios. Hace tiempo que no vienes por ac\u00e1; el pueblo se ha extendido bastante. Se han construido muchas casas cerca a esa donde viv\u00edamos y ya casi ninguna es de madera; todas son de material noble.\u00bb Noble. Porqu\u00e9 le dir\u00e1n material noble al cemento, cuando a m\u00ed me parece tan escu\u00e1lido, sigue siendo un misterio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00abBueno. De todas maneras, es una pena.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">As\u00ed de simple archivamos la noticia del \u00e1rbol de mango que hab\u00eda dejado de existir, y nunca m\u00e1s volvimos a conversarlo. Yo dije que era una pena, pero en realidad no lo pensaba. O, mejor dicho, lo pensaba pero no lo sent\u00eda. Justo hab\u00eda sentido demasiado en esa temporada, metida como estaba en mi trabajo, mis pacientes, el divorcio, la custodia de mis hijos. Hab\u00eda sido un a\u00f1o muy cargado, y ya no ten\u00eda energ\u00edas ni para aguantar el peso de mi cabeza sobre mis hombros. As\u00ed que ponerme de luto por la desaparici\u00f3n de un \u00e1rbol no estaba en mis planes, y prefer\u00ed olvidarme del asunto. Simplemente mis fuerzas no me daban abasto, creo. O tal vez la p\u00e9rdida de un \u00e1rbol no me parec\u00eda tan relevante cuando era yo la que se estaba extraviando en un t\u00fanel oscuro y sin salida. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00abSe\u00f1ora Rita, \u00bfusted cree en la reencarnaci\u00f3n?\u00bb, pregunt\u00f3 Ra\u00fal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Antes de retirarse, el m\u00e9dico me dijo que no habr\u00eda superado la noche, que la vida lo estaba abandonando. Yo me hab\u00eda quedado con \u00e9l, as\u00ed no me tocara el turno de noche. Mi compa\u00f1era que estaba de guardia no pod\u00eda quedarse todo el tiempo a su costado, ten\u00eda que repartir su atenci\u00f3n entre todos los dem\u00e1s pacientes, y a m\u00ed me preocupaba el momento de lucidez que precede cada muerte. Sab\u00eda que Ra\u00fal habr\u00eda recuperado la memoria por un lapso de tiempo m\u00e1s o menos breve y tem\u00eda lo que hubiese podido pensar, sentir, recordar. Que fuera invadido por el miedo primordial de dejar este mundo, y que no estuviese nadie ah\u00ed para tranquilizarlo. O que hubiese podido recordar los rostros de las personas que habr\u00edan tenido que estar al lado de su cama y que no estaban. Y lo peor de todo, que pudiera culpabilizarse en unas circunstancias en las que todos tendr\u00edamos que recibir nada m\u00e1s que afecto y compasi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">El momento parec\u00eda haber llegado, y solo estaba yo sentada en su cuarto oscuro, apretando su mano caliente. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00abNo lo s\u00e9, Se\u00f1or Ra\u00fal. Nunca me lo pregunt\u00e9. Pero supongo que es totalmente posible\u00bb. Era mi turno de hacer la pregunta. \u00abY usted, \u00bfcree en la reencarnaci\u00f3n?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Despu\u00e9s de un largo suspiro tembloroso me contest\u00f3, con los ojos que atravesaban la ventana: \u00abS\u00ed. Esos dos casta\u00f1os ah\u00ed afuera tienen un gran parecido con mis pap\u00e1s, creo que podr\u00edan ser ellos.\u00bb Esos \u00e1rboles pertenec\u00edan a ese lugar desde antes que fuera fundada la residencia, y probablemente desde antes que nacieran sus padres. Habr\u00e1n tenido unos doscientos a\u00f1os, como m\u00ednimo. Pero no dije nada, me limit\u00e9 a asentir con la cabeza. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00abCreo que yo tambi\u00e9n podr\u00eda renacer en un \u00e1rbol de casta\u00f1o. Justo aqu\u00ed, cerca de ellos.\u00bb Le dije que me parec\u00eda una idea muy tierna, y que si era lo que realmente quer\u00eda, se lo deseaba de todo coraz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Luego a\u00f1adi\u00f3: \u00ab\u00bf A usted en qu\u00e9 le gustar\u00eda reencarnarse?\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00abEn un \u00e1rbol de mango\u00bb contest\u00e9, como si hubiera conocido la respuesta desde toda la vida. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Ra\u00fal expir\u00f3 cincuenta minutos luego.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">E.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cierro los ojos y lo veo frente a m\u00ed. 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