{"id":216,"date":"2019-05-24T11:59:59","date_gmt":"2019-05-24T16:59:59","guid":{"rendered":"https:\/\/vidasenprosa.com\/?p=216"},"modified":"2019-11-04T13:00:27","modified_gmt":"2019-11-04T18:00:27","slug":"la-profecia-del-enano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/la-profecia-del-enano\/","title":{"rendered":"La profec\u00eda del enano"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Ese enano hab\u00eda acertado en todo. Mi vida hab\u00eda sido un mar de l\u00e1grimas y hab\u00eda conocido el rostro escu\u00e1lido y despiadado de la pobreza. Y no solo su rostro. De la pobreza conoc\u00eda cada recoveco, me encontraba a su merced, envuelta entre su brazos delgados y pod\u00eda contarle todos los huesos. Me abrazaba como una madre, una madre ego\u00edsta que se niega a aceptar que sus hijos crezcan y busquen lejos su felicidad. Absorbi\u00f3 mi energ\u00eda vital y dej\u00f3 un profundo invierno en mi coraz\u00f3n que sepult\u00f3 bajo su hielo todas las esperanzas de mi juventud. Cuando a\u00fan era una chica de cabellos largos y ganas infinitas de morder la vida como si fuera una sabrosa manzana. Cuando me escapaba a escondidas y bailaba toda la noche hasta que me dolieran los pies, y me acostaba medio mareada viendo las estrellas en el techo, pero con una enorme sonrisa dibujada. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">En ese entonces los chicos se contend\u00edan mi inter\u00e9s, hasta llegaron a los golpes por m\u00ed. Mientras que ahora, me miro al espejo y no logro encontrar ni siquiera un solo detalle que pueda haber pertenecido a esa joven hermosa y un poco loca. Ni un solo indicio que me conecte con ella, o que por lo menos pueda probar que haya existido y no sea el fruto de mi industriosa imaginaci\u00f3n. La busco y no la encuentro; no est\u00e1 en mis ojos apagados y perennemente hinchados por todas las noches que pas\u00e9 en llantos. No est\u00e1 en mi piel manchada y \u00e1spera, surcada por arrugas que aparecieron con una prisa cruel. No la encuentro en mi boca que se ha empobrecido por todas las veces que no pude recurrir al dentista a tiempo. Mis labios los veo m\u00e1s delgados, desgastados; los consum\u00ed de tanto mord\u00e9rmelos en el esfuerzo de ahogar mis sollozos. Hasta la protuberancia que se encuentra en medio de mi rostro no se parece en nada a la nariz finita que todas me admiraban. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Nadie te dice que con la edad los lineamientos pueden mutar y hasta doblar de talla, cuando se refieren a los cambios f\u00edsicos. Para m\u00ed, en todos casos, fue una sorpresa. Te avisan que se te cuelga la piel, que puedes subir de peso, que el pelo se te blanquea y que tu espalda se encoge, pero nadie nunca menciona ni orejas ni narices. La gente suele aumentarme m\u00ednimo quince a\u00f1os de edad, y eso que mis cabellos todav\u00eda no han cambiado color. Pues al parecer mi familia no me transmiti\u00f3 el gen de las canas, junto con el gen de la desgracia.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Y lo peor de todo es que creo que todo fue mi culpa, yo soy la responsable de mis miserias. Hasta ese enano me lo hab\u00eda advertido. A no ser que en realidad sus palabras hayan ocultado una maldici\u00f3n. Quiz\u00e1s fuese el diablo en persona quien tom\u00f3 el aspecto de un ser inocuo y grotesco para disimular sus intenciones. Eso es lo que me digo cuando quiero sentirme mejor y pensar que no he sido ninguna bruta, solo una pobre mujer destinada a la infelicidad. Pero en el fondo s\u00e9 que es una fantas\u00eda que invento para reconfortarme.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Camin\u00e1bamos por la calle principal del pueblo junto con mi prima, tan libres y despreocupadas que parec\u00edamos flotar. Nos re\u00edamos con frescura y sin verg\u00fcenza, pues era la edad en que uno no piensa que su alegr\u00eda imp\u00fadica pueda ofender a nadie. Se vive todo de forma desmedida y se suele creer que solo puede ser as\u00ed. Se avanza por el mundo a paso de gigante, arrollando todo lo que encuentras. No se habla, se grita. Uno no se enoja, enfurece. Y no se r\u00ede solo con la boca sino que con toda la cara y todo el cuerpo. Pas\u00e1bamos por ah\u00ed, cuando ese hombrecito chistoso se nos acerca, sucio y atrevido. Nos dice que es vidente, que puede leer el futuro en nuestras palmas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Yo estaba a punto de casarme con Pablo, solo faltaban pocas semanas para la boda y mi prima me insisti\u00f3 en preguntarle acerca de mi venturo matrimonio. Al final me convenci\u00f3 y dej\u00e9 que ese personaje de cuentos de hadas tomara mi mano con sus dedos gordos y mugrientos. Escudri\u00f1\u00f3 todos los pliegues de mi palma izquierda, la palma del coraz\u00f3n, y al final emiti\u00f3 su veredicto: \u201cSi te casas con ese hombre, vas a sufrir. Vas a derramar incontables l\u00e1grimas, como las gotas del mar. Vas a perderlo todo y vas a ser muy pobre\u2026\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Yo y mi prima nos re\u00edmos, eran pocas las cosas que sol\u00edamos tomarnos en serio y las palabras de un enano estaban al fondo de la lista por obvias razones. Con esa risa pens\u00e1bamos exorcizar cada peque\u00f1a sombra que amenazara nuestra felicidad y barrer todas las malas vibras que se interpusieran en nuestro camino. \u00a1Qu\u00e9 ingenuas! \u201cFuera de ac\u00e1, enano malo. Es usted un mentiroso\u201d. Fue solo por pena que termin\u00e9 d\u00e1ndole esa moneda que era el precio de su premonici\u00f3n. A los quince d\u00edas me cas\u00e9 con Pablo y todo se degener\u00f3 con una velocidad espantosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Y pensar que lo ten\u00eda todo, que Diosito hab\u00eda sido tan bondadoso conmigo. A pesar de que naciera en una familia humilde, tuve una ni\u00f1ez feliz, rodeada por el amor de las Madres que me dieron un techo, comida, y sabios consejos que no supe valorar. Fue la mejor etapa de mi vida. \u00c9ramos seis hermanos y nuestros padres prefirieron dejarnos, a mi hermana y a m\u00ed, bajo la custodia de las monjitas del pueblo, para que nos cuidaran y no nos faltara nada. Fue la mejor elecci\u00f3n. Fui a la escuela, termin\u00e9 mis estudios de secundaria y hasta estuve a punto de graduarme de enfermera, tener una profesi\u00f3n, ser alguien respetable para mi hijos que, ahora, estar\u00edan orgullosos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Al salir del hogar, segu\u00ed la sugerencia de las Madres, me mud\u00e9 a la capital e ingres\u00e9 como novicia en la congregaci\u00f3n de las Carmelitas. Fue al poco tiempo que me di cuenta de que esa vida religiosa y austera no era para m\u00ed. Levantarme en plena madrugada para rezar el rosario y luego volver a rezar horas y horas a lo largo del d\u00eda, lo consideraba sumamente aburrido. Habr\u00eda preferido adorar al Se\u00f1or con bailes alegres, cantos y risas, pero el reglamento no lo permit\u00eda. La Iglesia se encargaba de financiar los estudios a todas las monjas, as\u00ed que las Hermanas que me criaron insistieron para que aprovechara esa oportunidad irrepetible, y que no me preocupara, una vez obtenido mi t\u00edtulo de enfermera nada me impedir\u00eda salirme del convento. Era un plan muy sensato, y todo habr\u00eda salido bien si no hubiese sido yo una ni\u00f1a insensata. Conoc\u00ed a un chico y ca\u00ed rendida ante su sonrisa coqueta y sus palabras de halago. Me enamor\u00e9, y lo dej\u00e9 todo para irme con \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">No tard\u00f3 mucho en ponerme la mano encima por primera vez. En aquel entonces, hab\u00eda aceptado salir con un ex enamoradito del colegio y mientras est\u00e1bamos conversando, Pablo apareci\u00f3 de la nada, me jal\u00f3 de los pelos y me arrastr\u00f3 por el piso, en medio de la plaza, frente a una multitud de ojos morbosos y desconocidos. \u201c\u00a1Eres una mentirosa!\u201d, me grit\u00f3. Yo llor\u00e9 porque el piso era muy duro y me sangraba la rodilla, pero a\u00fan m\u00e1s porque se me estaba condenando frente a toda esa gente extra\u00f1a sin tener la posibilidad de probar mi inocencia. El otro chico trat\u00f3 de defenderme, pero al final asum\u00ed mi culpa y me fui con Pablo, mientras me empujaba y me segu\u00eda gritando insultos irrepetibles. Pens\u00e9 que de alguna manera lo hab\u00eda merecido y que si no volv\u00eda a mentirle, no me pegar\u00eda nunca m\u00e1s. Pero me equivoqu\u00e9. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00c9l se revel\u00f3 ser el m\u00e1s mentiroso, pero por cada mentira que le descubr\u00eda, parad\u00f3jicamente, yo segu\u00eda siendo la que terminaba tirada en el suelo, trag\u00e1ndome el dolor que como una roca oprim\u00eda mis pulmones y mi es\u00f3fago, impidi\u00e9ndome respirar, todo en el desesperado intento de dejar de llorar. Cualquier lamento, lo habr\u00eda hecho recomenzar. Perd\u00ed la cuenta de todas las infidelidades, y de los moretones con los que amanec\u00ed tantos d\u00edas de mi vida, echada a su costado. Todos esos d\u00edas en que hubiera preferido no volver a despertar y en que las voces de mis ni\u00f1os reclam\u00e1ndome el desayuno me devolv\u00edan a la vida, a mi pesar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Pero esto es nada comparado con el suplicio que me espera. Prefiero vivir diez vidas hundida en la pobreza y soportar que me rompan el coraz\u00f3n cien veces m\u00e1s, antes que eso. A lo largo de mi vida, cada pena, cada sufrimiento fue amplificado por la perspectiva de lo que estaba cada vez m\u00e1s cerca de ocurrir. Cada pena confirmaba esa \u00faltima amenaza que parec\u00eda cada vez m\u00e1s inevitable y acortaba los d\u00edas que me separaban de su cumplimiento. Siempre que se me abr\u00eda una grieta en el coraz\u00f3n, sent\u00eda el eco de esas palabras malditas que retumbaban en mis o\u00eddos y que me causaban m\u00e1s dolor que el dolor mismo. No hay manera de escaparme de ellas. Han pasado muchos a\u00f1os, y he dejado de sufrir por mi marido, pobre diablo, su vida se podr\u00eda acabar ma\u00f1ana y me tendr\u00eda sin cuidado. Me acostumbr\u00e9 a la pobreza, a su tiran\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Hay d\u00edas en que hasta creo alcanzar la felicidad, la sorprendo en el rostro sonriente de mi nieta, y me sorprendo. Sin embargo, esa tragedia inminente que reposa en una esquina de mi cabeza se asoma de repente y me paraliza. Y de nuevo esas palabras que dan vueltas por mi mente, se han vuelto una piedrita en el zapato, min\u00fascula pero puntiaguda, y no me dejan avanzar. Vivo constantemente con esta espada de Damocles suspendida sobre mi cuello, y lo que m\u00e1s me aterra es no saber en qu\u00e9 momento caer\u00e1 encima m\u00edo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Las palabras del enano m\u00e1s terribles, las que me hacen esperar, no sin una pizca de culpabilidad, que ya se encuentre varios metros bajo tierra y su muerte haya sido suficiente para revertir la profec\u00eda. Y es as\u00ed que adem\u00e1s de infeliz y pobre, tambi\u00e9n me siento podrida. \u201cSi te casas con ese hombre, vas a sufrir. Vas a derramar incontables l\u00e1grimas, como las gotas del mar. Vas a perderlo todo y vas a ser muy pobre. Y, un d\u00eda, tu hijo morir\u00e1 siendo a\u00fan joven\u201d. Ya van casi treinta a\u00f1os que, para m\u00ed, todos los d\u00edas son ese d\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">E.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ese enano hab\u00eda acertado en todo. Mi vida hab\u00eda sido un mar de l\u00e1grimas y hab\u00eda conocido el rostro escu\u00e1lido y despiadado de la pobreza. Y no solo su rostro. De la pobreza conoc\u00eda cada recoveco, me encontraba a su merced, envuelta entre su brazos delgados y pod\u00eda contarle todos los huesos. 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