{"id":192,"date":"2019-05-03T12:30:47","date_gmt":"2019-05-03T17:30:47","guid":{"rendered":"https:\/\/vidasenprosa.com\/?p=192"},"modified":"2019-11-04T13:01:49","modified_gmt":"2019-11-04T18:01:49","slug":"el-perfume-de-las-flores-silvestres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/el-perfume-de-las-flores-silvestres\/","title":{"rendered":"El perfume de las flores silvestres"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">El d\u00eda que perd\u00ed a mi mam\u00e1 fue el \u00faltimo en que reconoc\u00ed mi imagen reflejada en el espejo. Desde muy peque\u00f1a, ella me hab\u00eda prohibido que me cortara el cabello y se encargaba minuciosamente de su cuidado. Me lo trenzaba cada ma\u00f1ana, y cada noche me deshac\u00eda las trenzas, para luego peinarlo suavemente con el cepillo de plata que hab\u00eda pertenecido a mi abuela. Me lo cepillaba cien veces antes de acostarme, sentadas al borde de mi cama, porque dec\u00eda que de esa manera se volv\u00eda m\u00e1s sedoso y brillante. Cien veces exactas o el truco no iba a funcionar. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Siempre tuve bastante volumen, as\u00ed que esa acci\u00f3n pod\u00eda demorar hasta una media hora abundante. Para m\u00ed, se trataba de un ritual m\u00e1gico y sentir las cerdas que me acariciaban la nuca me relajaba tanto que, ni bien me envolv\u00eda entre las s\u00e1banas que ol\u00edan a lavanda, ca\u00eda en un sue\u00f1o profundo. Como una princesa bajo alg\u00fan sortilegio. Pero cada amanecer no pod\u00eda salir de la puerta sin que mi mam\u00e1 me amarrara el cabello en una trenza s\u00f3lida y compacta que se me hab\u00eda vuelto imprescindible para mantener el equilibrio tanto como la cola para los gatos.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\tElla dec\u00eda que ver mi cabello lacio y largo como un manantial y negro como un cielo nocturno sin estrellas, pod\u00eda suscitar envidias y celos en las dem\u00e1s. Me explic\u00f3 que no todas ten\u00edan esa misma suerte y que no importaba cu\u00e1n delicados pod\u00edan ser sus rasgos, sin una cascada de cabellos como los m\u00edos, eran incapaces de verse plenamente bellas. As\u00ed que podr\u00eda crearme bastante enemistades y, lo peor de todo, hab\u00eda el peligro de que me lanzaran brujer\u00edas y maldiciones para que se me cayeran uno a uno todos mis preciados cabellos, hasta quedarme completamente calva. Esta posibilidad era la m\u00e1s aterradora y se manifestaba en mis peores pesadillas, as\u00ed que siempre tuve un extremo cuidado para que nunca nadie viera mi cabello suelto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\"> Aun as\u00ed mi trenza del tama\u00f1o de una soga siempre despert\u00f3 bastante inter\u00e9s en mis compa\u00f1eras del colegio que al tocarla se sorprend\u00edan de su suavidad. Durante el recreo les gustaba adornarla con margaritas y casi todos los d\u00edas me insist\u00edan para que la desamarre; eran curiosas de saber cu\u00e1nto med\u00eda mi pelo y si corr\u00eda el riesgo de pis\u00e1rmelo al caminar. Nunca ced\u00ed y mi mam\u00e1, hasta cuando sus p\u00e1rpados se cerraron por \u00faltima vez, fue la \u00fanica que me vio sin trenzas. La \u00fanica mujer en el mundo que jam\u00e1s hubiera podido probar ni celos ni envidia hacia mi persona, pues su amor incondicional desconoc\u00eda sentimientos tan oscuros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\"> Sol\u00eda recoger agua del pozo donde dejaba macerar unos cuantos p\u00e9talos de flores silvestres. Cada domingo me lavaba el pelo con lim\u00f3n y luego me lo enjuagaba repetidamente con esa agua perfumada hasta que se fuera el olor a c\u00edtrico. Era el \u00fanico d\u00eda en que me autorizaba quedarme con el pelo al natural para dejarlo secar dentro de las cuatro paredes de la casa, con las cortinas rigurosamente cerradas. Ah\u00ed solo viv\u00edamos las dos, pues mi padre se hab\u00eda marchado hace mucho tiempo en busca de fortuna y nunca m\u00e1s lo volvimos a ver. Yo s\u00f3lo ten\u00eda tres a\u00f1os as\u00ed que nunca llegu\u00e9 a extra\u00f1arlo, ni siquiera a percibir su ausencia.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\"> Cuando cumpl\u00ed dieciocho a\u00f1os el pelo ya me hab\u00eda crecido hasta los talones, pero a\u00fan as\u00ed mi mam\u00e1 se rehus\u00f3 a cortarme ni unos cuantos mil\u00edmetros. Seg\u00fan lo que me contaba y lo que su mam\u00e1 le hab\u00eda contado a ella, la melena de una mujer conten\u00eda la quinta esencia de su feminidad y desprenderse de ella pod\u00eda voltearle el \u00fatero y causarle una esterilidad permanente. Tambi\u00e9n me dec\u00eda que los cabellos son los hilos de la memoria y que tejen tu historia. Registran tu origen, tu ni\u00f1ez, tu primera regla y la transici\u00f3n a la edad adulta. Todas las emociones vividas, las encrucijadas que dejas atr\u00e1s tuyo, los amores que te han quitado el sue\u00f1o y esos que te han devuelto un pedazo de ti, las l\u00e1grimas derramadas, las risas, las sorpresas. Cada vez que se te ha acelerado la respiraci\u00f3n por alg\u00fan susto o que el coraz\u00f3n ha empezado a latir fuerte al rozar otra piel. Los besos que te han robado y los que te roban el aliento. Absolutamente todo estaba contenido en mi trenza que, seg\u00fan esas creencias, trazaba as\u00ed el destino de mi existencia. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Quiz\u00e1s al fin y al cabo ten\u00edan raz\u00f3n, porque hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os que he dejado de sentirme \u00abyo\u00bb, y hasta hoy en d\u00eda cada vez que paso mi mano por mis cabellos plateados, tan cortos y pegados a mi nuca, advierto que me est\u00e1 faltando un pedazo importante y temo que nunca m\u00e1s volver\u00e9 a sentirme entera. Pero es justo que ese pedazo se haya ido contigo, mam\u00e1, y despu\u00e9s de tanto tiempo no me arrepiento de la decisi\u00f3n tomada.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\"> Mientras estabas en vida, no dejaste pasar ni un solo d\u00eda sin repetir nuestro amado ritual. Hasta de anciana, con los huesos de las manos flacos y doloridos, seguiste peinando y trenzando mi cabello. Cada vez te demorabas m\u00e1s, pero nunca perdiste la paciencia ni cuando sab\u00edas que te quedaban pocas horas por delante. En aquel entonces, algunos mechones grises ya salpicaban mi pelo, y no estaba totalmente convencida de que alguien pudiera sentir envidia por el cabello de una se\u00f1ora cuya belleza estaba desfloreciendo. Pero t\u00fa fuiste inflexible hasta el \u00faltimo, quiz\u00e1s porque tus ojos de mam\u00e1 eran incapaces de ver los rastros de la edad sobre mi cuerpo decadente de mujer adulta. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\u00bfC\u00f3mo me viste, mam\u00e1? Hasta aquel segundo antes de dejarme llorando a mares sobre tu cad\u00e1ver mudo. \u00bfComo la beb\u00e9 que apretaste por primera vez contra tu pecho, luego de darla a luz? \u00bfO como la ni\u00f1a que ten\u00eda miedo a los truenos y que durante las tormentas se pasaba a tu cama y frotaba sus pies con los tuyos bajo las colchas?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\"> No tuve ninguna duda sobre lo que ten\u00eda que hacer. Bes\u00e9 tu mejilla tibia por \u00faltima vez y fui por las tijeras que se estaban oxidando al fondo del caj\u00f3n de mi mesa de noche. Me sent\u00e9 frente al espejo y acomod\u00e9 mi larga trenza sobre un costado, en mi hombro izquierdo. La cort\u00e9 de un tir\u00f3n con un corte neto y decidido. Si se me volteaba el \u00fatero ya no importaba, total Tom\u00e1s ya ten\u00eda diez a\u00f1os y no pensaba tener un segundo hijo. \u00c9l era, y es, la \u00fanica raz\u00f3n de vida que me quedaba tras tu partida. As\u00ed que me qued\u00e9 inm\u00f3vil, mirando la trenza que apretaba en mi pu\u00f1o, tan negra como un tiz\u00f3n, y los hilos blancos que resaltaban como luci\u00e9rnagas en un agujero. Mi destino que se hab\u00eda interrumpido y que me negaba a continuar sin ti. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">T\u00fa eras mi fortaleza, mam\u00e1. Si no estabas t\u00fa para trenzarme el pelo, \u00bfqui\u00e9n me habr\u00eda protegido del mal de ojo y de la crueldad de la gente? \u00bfY a qui\u00e9n abrazar\u00eda durante las tormentas? Esa trenza la enterr\u00e9 contigo, el d\u00eda de tu funeral. La arroj\u00e9 al fondo del hoyo donde yac\u00eda tu ata\u00fad. Pues mi historia te pertenec\u00eda y solo t\u00fa pod\u00edas conservarla y cuidarla hasta el d\u00eda en que nos volver\u00edamos a encontrar.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">\tPero por fin lleg\u00f3 ese d\u00eda. Siento que te encuentras cerca, que est\u00e1s del otro lado esperando por m\u00ed. Huelo el perfume de las flores reci\u00e9n recogidas, de nuevo vas a poder lavarme el pelo y pein\u00e1rmelo. Esperaremos juntas hasta que crezca nuevamente, pues ya no tendremos ninguna prisa debido a que en el m\u00e1s all\u00e1 el tiempo depone su corona. Esperaremos hasta que est\u00e9 lo suficiente largo para trenzarlo. Imagino que me est\u00e1s cepillando y me invade una profunda paz. Solo faltan diez cepilladas m\u00e1s para llegar a la n\u00famero cien. Los p\u00e1rpados se vuelven cada vez m\u00e1s pesados. Pienso en Tom\u00e1s, s\u00e9 que encontrar\u00e1 la manera de sobrevivirme, as\u00ed como yo lo hice contigo. Cepillada n\u00famero noventa y nueve. Las fuerzas se me escapan y siento una antigua alegr\u00eda desbordar mi coraz\u00f3n. Esta es la n\u00famero cien. Me ciega un resplandor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">Ya voy, mam\u00e1\u2026 yo ya no me reconozco, pero s\u00e9 que tu me reconocer\u00edas entre millones.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color\">E.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El d\u00eda que perd\u00ed a mi mam\u00e1 fue el \u00faltimo en que reconoc\u00ed mi imagen reflejada en el espejo. Desde muy peque\u00f1a, ella me hab\u00eda prohibido que me cortara el cabello y se encargaba minuciosamente de su cuidado. 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