{"id":159,"date":"2019-04-05T17:00:53","date_gmt":"2019-04-05T22:00:53","guid":{"rendered":"https:\/\/vidasenprosa.com\/?p=159"},"modified":"2019-11-04T13:06:14","modified_gmt":"2019-11-04T18:06:14","slug":"los-ogros-en-la-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vidasenprosa.com\/it\/los-ogros-en-la-noche\/","title":{"rendered":"Los ogros en la noche"},"content":{"rendered":"<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">Cuando nac\u00ed, fui abandonada por mi\nmadre. Fue mi padre quien me cri\u00f3. De mi mam\u00e1 no puedo ni recordar el rostro.\nLo que s\u00e9 de ella es porque mi pap\u00e1 me lo ha contado. S\u00e9 que alguna vez intent\u00f3\nvendernos, a mi hermana y a m\u00ed, y que luego fue mi pap\u00e1 quien corri\u00f3 a\nrecogernos en aquella casa de desconocidos donde habr\u00edamos terminado de\nsirvientas o prostitutas. Aunque mi suerte tampoco fue tan ben\u00e9vola. Mientras\nestaba casada, mi mam\u00e1 nunca permaneci\u00f3 mucho tiempo a nuestro lado. Siempre\nllegaba un momento en el que decid\u00eda escaparse. Quiz\u00e1s para buscar drogas, visitar\na su segunda familia o por simple aburrimiento, qu\u00e9 se yo. De hip\u00f3tesis tengo a\nmillones y respuestas ninguna. Se alejaba durante d\u00edas, a veces semanas, pero\nsiempre volv\u00eda. Hasta que un d\u00eda ya no regres\u00f3. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">No me dej\u00f3 ni el apellido. Los dos que llevo puestos son de mi padre. Tambi\u00e9n mi nombre lo eligi\u00f3 \u00e9l. Seg\u00fan la mitolog\u00eda es un don y una maldici\u00f3n a la vez. La que as\u00ed se llamaba era incapaz de salvar a quien sea: su don era inservible. Yo me conformar\u00eda con salvarme a m\u00ed misma. No tengo ni una foto de mi madre. Mi hermana y yo m\u00e1s nos parecemos a pap\u00e1. Pero creo que es gracias a ella que mi hermana hered\u00f3 ojos claros. La verdad es que dej\u00e9 de imagin\u00e1rmela hace mucho tiempo. Desde que empec\u00e9 a llamar \u201cmam\u00e1\u201d a la segunda mujer de mi pap\u00e1. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">Como habr\u00e1n entendido, a mi pap\u00e1 le debo much\u00edsimo. Pero esto solo complica la situaci\u00f3n ya que esta deuda traicionera no me permite odiarlo como desear\u00eda. Por m\u00e1s que haya intentado cuidarnos y protegernos, desde que \u00e9ramos ni\u00f1as, nunca logr\u00f3 protegernos de s\u00ed mismo. Mi pap\u00e1 es un alcoh\u00f3lico. Desde antes que naciera. Desde antes que le nacieran los bigotes, quiz\u00e1s. Me dijo que era tan solo adolescente cuando empez\u00f3 a tomar. Debe de haber transcurrido m\u00e1s a\u00f1os de vida ebrio que estando l\u00facido. Estoy consciente de que es un vicio que probablemente se llevar\u00e1 a la tumba, si no llega a ser la causa que lo arrastre ah\u00ed adentro. Por mucho tiempo esper\u00e9 que pare. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">\u201c<em>Que pare, que pare\u201d<\/em>. Esta frase rodaba por mi mente todo el tiempo, cuando tomaba. Cuando tomaba y luego me pegaba. Cuando me pegaba y luego abusaba de m\u00ed. Sin embargo, cuando ten\u00eda trabajo no sol\u00eda tomar tanto. Pero de golpe una preocupaci\u00f3n, una pelea, un recuerdo lo hac\u00edan volver a la botella y era despedido. Entonces pod\u00edan pasar semanas enteras en el que se encerraba en casa a tomar por la desesperaci\u00f3n de no encontrar otro empleo, de no saber c\u00f3mo saldr\u00edamos adelante. Y m\u00e1s tomaba, menos lo iba a encontrar. Mientras su cabeza se llenaba de amargura y frustraciones, nuestros est\u00f3magos quedaban igual de vac\u00edos. Como las latas de cerveza que coleccionaba en el suelo al lado del sof\u00e1. Era as\u00ed arrastrado en una espiral ineluctable, y nosotras junto a \u00e9l. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">Mi hermana y yo sol\u00edamos escondernos bajo las s\u00e1banas y rez\u00e1bamos a la virgencita. Rez\u00e1bamos por que de tanto tomar se desmayara y perdiera la raz\u00f3n hasta la ma\u00f1ana siguiente. A veces funcionaba. Otras veces yo rezaba entre m\u00ed que esta vez le tocara a ella. Pero si le tocaba a ella, yo ya no lograba cerrar ojo porque la culpa y el remordimiento me carcom\u00edan. Tambi\u00e9n pasaba que de tanto rezar nos qued\u00e1ramos dormidas. Me despertaba debajo de su peso y su respiraci\u00f3n gruesa que ol\u00eda a alcohol, sintiendo que me estaba descuartizando y que el aire me faltaba.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">Hasta el d\u00eda que lo denunci\u00e9. Fui a la comisar\u00eda y denunci\u00e9 a mi propio padre, sabiendo que era el \u00fanico que Dios nos hab\u00eda entregado. Su segundo matrimonio ya hab\u00eda fracasado y cada d\u00eda se pon\u00eda m\u00e1s violento. El ogro en el que se hab\u00eda transformado, hab\u00eda tomado de reh\u00e9n al padre amoroso que hasta ese entonces sol\u00eda cocinar nuestros platos favoritos o se sentaba con nosotras a mirar a los comediantes en la tele. Pens\u00e9 que se lo iban a llevar, que quiz\u00e1s podr\u00edan curarlo. Matar al ogro una vez por todas. Pero me llevaron a m\u00ed y a mi hermana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\"> Fuimos a un hogar. As\u00ed me hac\u00edan llamarlo aunque no sintiera que fuese mi casa. Al principio no, por lo menos. Una vez superada la aversi\u00f3n y difidencia iniciales, dej\u00f3 de ser un lugar hostil y aquellos a\u00f1os se transformaron en los m\u00e1s felices de mi vida. Jugu\u00e9 bastante, me hice buenas amigas que hab\u00edan pasado por historias parecidas a la m\u00eda. Iba al colegio. Hasta sub\u00ed de peso. Cuando ven\u00eda la Navidad me regalaban peluches que adornan mi cuarto hasta el d\u00eda de hoy, y a los que abrazaba cuando la tristeza me envolv\u00eda. Para nuestro quincea\u00f1ero organizaron una hermosa fiesta y nos vistieron a todas como princesas. L\u00e1stima que me tocara el vestido lila, el color que m\u00e1s detesto. Pero aun as\u00ed, cuando vuelvo a mirar las fotos de aquel d\u00eda, me veo m\u00e1s bonita que nunca. Vinieron alumnos varones de otras escuelas para que nos hicieran danzar.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">Lo que m\u00e1s prefiero en este mundo es el baile, de cualquier tipo. Salsa, merengue, folcl\u00f3rico. Cuando siente la m\u00fasica, mi cuerpo empieza a hablar su propio lenguaje, a moverse sin que yo lo gu\u00ede. Cuando baila, mi cuerpo me perdona, y yo lo perdono a \u00e9l. Tambi\u00e9n me gustan los perritos, aunque en el hogar estaba prohibido tener mascotas. Tuve varios perros a lo largo de mi vida. Yo no ten\u00eda que buscarlos; ellos me encontraban a m\u00ed. Los perros callejeros son los m\u00e1s nobles de todos. Mucho m\u00e1s cari\u00f1osos que cualquier perro de casa. Un perro de casa recibe tu comida y no duda de que ma\u00f1ana seguir\u00e1s aliment\u00e1ndolo. Pero si le ofreces comida y amor a un perro callejero, \u00e9l te ser\u00e1 agradecido de por vida y siempre se quedar\u00e1 a tu lado.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">En aquellos a\u00f1os descubr\u00ed lo que significa tener a una verdadera familia, ser querida por muchas mam\u00e1s. Aunque s\u00e9 perfectamente que cuando su d\u00eda laboral termina, ellas vuelven a sus casas elegantes donde las esperan esposos e hijos impecables, mientras que yo solo las ten\u00eda a ellas. Y a mi hermana, por supuesto. Nos volvimos m\u00e1s unidas que nunca. Cuando dej\u00f3 el hogar, al cumplir los dieciocho, sent\u00ed que me estaban arrancando un pedazo de carne. Y cuando yo tambi\u00e9n tuve que salir, estaba asustad\u00edsima y lo \u00fanico que me calm\u00f3 fue su abrazo. Ella ya se hab\u00eda casado y estaba en espera de mi sobrinita. Dej\u00f3 que yo le pusiera el nombre. Para ella deseo una vida distinta, feliz. Por lo tanto la llam\u00e9 con el nombre de una mujer valiente y luchadora, mi personaje de fantas\u00eda favorito. Espero que en su caso se vuelva realidad, y crezca con la fuerza que a veces me falt\u00f3. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">Es as\u00ed que me encuentro aqu\u00ed sentada en la silla helada de una comisar\u00eda, a punto de denunciar a mi padre por segunda vez. A punto de repetir la cosa m\u00e1s dif\u00edcil que me toc\u00f3 hacer en mis veintid\u00f3s a\u00f1os de vida. Porque vino a buscarnos prometi\u00e9ndonos que &nbsp;hab\u00eda cambiado. Porque decidimos darle una segunda oportunidad y volver a aceptarlo en nuestras vidas. Pero ahora ya no se trata solo de nuestras vidas, la vida de mi sobrina est\u00e1 en juego. Y en su futuro no aparecer\u00e1n ogros de la oscuridad cuando cierre los ojos.  <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-very-dark-gray-color wp-block-paragraph\">E.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando nac\u00ed, fui abandonada por mi madre. Fue mi padre quien me cri\u00f3. De mi mam\u00e1 no puedo ni recordar el rostro. Lo que s\u00e9 de ella es porque mi pap\u00e1 me lo ha contado. 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